
viernes, 11 de abril de 2008
Llegó el invierno, el recuerdo, la humedad descascara la pintura y abre las heridas.
Amaneció más temprano que de costumbre, su larga conversación la estimuló y pensó durante gran parte de la noche, pensó en los hijos, en la familia, en el oficio.
Su día partió, estaba nublado, a ella le encantan los días nublados, pero su cabeza la traicionó y la hizo recordar, busco entre sus textos, ella sabía cual era el que la haría llorar, lo encontró y lo leyó lentamente, ese trozo... aquel que abre la caja de la tristeza.
decía:
A fuego crezco y a fuego me marcas,
sobre el fuego camino y bajo el agua duermo.
Tras tus pasos perdida buscando respuestas,
o sólo el cobijo de un corazón extraño,
de la silueta extraña, de los ojos cansados.
Y de mi amor que crece y se marchita al viento
¿Porqué nadie lo mira?¿ porqué nadie lo vé?
¿Porqué todos lo escuchan?
Nadie lo entiende.
simplemente cagó.
Su día partió, estaba nublado, a ella le encantan los días nublados, pero su cabeza la traicionó y la hizo recordar, busco entre sus textos, ella sabía cual era el que la haría llorar, lo encontró y lo leyó lentamente, ese trozo... aquel que abre la caja de la tristeza.
decía:
A fuego crezco y a fuego me marcas,
sobre el fuego camino y bajo el agua duermo.
Tras tus pasos perdida buscando respuestas,
o sólo el cobijo de un corazón extraño,
de la silueta extraña, de los ojos cansados.
Y de mi amor que crece y se marchita al viento
¿Porqué nadie lo mira?¿ porqué nadie lo vé?
¿Porqué todos lo escuchan?
Nadie lo entiende.
simplemente cagó.
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